De cómo las Spice Girls me enseñaron a amar y otros eventos fortuitos

Yo siempre quise ser una Spice Girl. Por cosas de muchachita buscando identidad, mi Spice favorita era Geri Halliwell. Era ruda pero no tanto como Sport Spice ni tan delicada como Posh y cero infantil como Emma. Para nada me identificaba con Mel B porque ser criada por una madre blanca no me inspiraba a tener ídolos negros - excepto que se llamaran Whitney Houston, diosa- y porque Mel B era la líder y yo, cero pendiente de eso. Entonces el primer tinte que cambió el look de mi cabellera a los 16 años fue el rojo -Geri, vive. El pop inglés sigue-.

Hace poco vi que Mel B publicó en su Instagram que una de sus hijas es fan de Ginger Spice y puede que sea cosa de little negras.


No es cosa mia. Pregunten a toda mujer mayor de 25 años qué sabe de las Spice Girls y verán cómo la expresión de su rostro le cambiará por recuerdos pasados. Todas quisimos, y queremos ser una Spice Girl



Fui fan de su película y coreaba en perfecto guachu-guachu la letra de sus canciones. Entre ellas, Wannabe. Sin duda una de mis favoritas y cómo no serlo: cantando, bailando y brincando por todos lados cómo quieres ser amaba.

Repetía: "If you wanna be my lover you gotta get with my friends", sin mayor expectativa pero sí, la cosa es así. Aunque las canciones siempre están allí para repetirlas y bailarlas con distintas emociones, llega un momento en el que quedan en tu mente y entonces, ya forman parte de ti.

Wannabe es la bandera de una forma de amar. En una relación donde pones tu expectativa y quieres que funcione por ti y por ambos, tienes que compartir y ser honesta sobre lo que quieres que pase.

If you want my future forget my past,
If you wanna get with me better make it fast,
Now don't go wasting my precious time,
 
Get your act together we could be just fine
Lejos de ser una interpretación semiótica es una apreciación personal de que pienso que una relación se debe llevar tal como lo dicen estas ídolas "If you wanna be my lover, you have got to give,Taking is too easy, but that's the way it is.". Pero, no. No es tan fácil.

Para lograr dar y recibir hay que entender que ambos deben tener algo que dar y que el otro, esté dispuesto a recibir. No soy la doctora corazón ni mucho menos la experta, soy alguien que se cansó de cantar al son de Roberto Carlos porque, aunque no llegué al millón de amigos, tengo a los mejores y decidí compartir con alguien el plus de ser novia y amiga.


What do you think about that, now you know how I feel,
Say you can handle my love, are you for real,
I won't be hasty, I'll give you a try,
If you really bug me then I'll say goodbye.

La cosa está en entender que el amor es una rockolla y para llevar una relación de pareja hay que conocer muchas canciones: las que son para reflexionar, para bailar juntos, el soundtrack de la peli favorita de ambos y las nuevas que se irán enseñando mutuamente. Las canciones de las Spices Girls están en mi rockolla en la sección #GirlyTime.

Así como me di cuenta de que habían más canciones que incluir en la rockolla, también me di cuenta de que ya no quería ser Geri porque basicamente Ginger ahora es Blondie. Ahora que ya no soy una little negra y que se derrumbaron algunos paradigmas que tenía, me di cuenta de que Mel B es la tipa.

Soy seguidora de cada una de ellas en Instagram y como señoras que son, siguen divinas cada una en lo que hace. Marcaron un estilo de moda, show, presencia y plata y además, para mi, un mensaje que entendería muchos años después cuando supe:

I wanna, I wanna, I wanna, I wanna really
really really wanna zigazig ha. 


Ídolas forever.

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