Tengo la costumbre de relacionar TODO con la música. Despierto y arranca la rockolla mental con una canción diferente cada mañana y a medida que pasa el día, aparecen más. Sí, estoy loca, pero al menos no hablo con los pajaritos - por algo, no he llegado a ser Presidente-, no todavía. Apoyada por mi facilidad de distracción y guiada por los hipervínculos, me acostumbré a buscar música nueva cada vez que puedo y recibir links de mis amigos hasta dar con las canciones que me arrullaron en momentos muy duros este 2015.
En este mundo de masas en el que vivimos, ya alguien vivió algo similar a ti y le contó su historia a otro para que escribiera una canción, o lo tocó una musa y la escribió sobre sí mismo. Para estos momentos -los que me aquejaron-, existen listas infinitas en las que nos unimos universalmente meciéndonos de lado a lado con un trago de ron en la mano, les llamamos: "playlist de despecho", "las cortavenas", "10 canciones para olvidarlo definitivamente" pero ninguna logró lo que hizo Monsieur Periné: reunir historias afines a mi en una linda Caja de Música.
Monsieur Periné es un grupo de músicos colombianos que interpretan sus letras en castellano y francés. Suenan liderados por una Madame, Catalina García, que las canta todas y los instrumentos están a cargo de unos guapos: Santiago Prieto - Cuerdas Varias, Nicolás Junca- Guitarra, Miguel Guerra- Percusión, Adinda Meertins- Contrabajo y Alejandro Giuliani- Batería.
Hoy comparto estas canciones que sellaron las reflexiones de tres hechos posdatados que me dolieron un montón y mi momento reflexivo consecuente. Que le sirva a otro como me sirvieron a mi, salvando que, como dicen por ahí, "las canciones no son de nadie", pero también que: uno cuando está triste escucha verdaderamente las letras de las canciones.
Sin orden específico, como cuando se nombran las semifinalistas del Miss Venezuela, la primera canción que me dio Caja de Música fue "Nuestra Canción". Se los digo a ustedes y a él: para comprender que esta canción debía ser para nosotros fui una montaña rusa emocional. Pasé por todos las canciones que tuviesen la conjugación del verbo llorar en ellas (léase: Llorarás, del gran Oscar D'Leon, infaltable, por supuesto). Monsieur Periné también tiene una canción de nombre "Lloré" en este disco -no es mentira que este disco es perfecto. Es como el kit de primeros auxilios que incluye curitas de todos los tamaños-, canción que servirá de precipicio antes de la canción perfecta. También escribí muchísimo pero no publiqué. Quizás porque no estaba lista pero sin duda, sabía donde debía estar escrito todo lo que pasaba por mi mente: una libreta tejida con la figura de Frida Kahlo que recibí en mi cumpleaños 26.
La experiencia la sellé con "Nuestra Canción". Esta pieza tiene la gracia de enumerar las razones por las que me enamoré y por las que dejé ir a tiempo. Esta fue mi solución para el dolor : )
El meta tema de esta publicación es la situación país: económica, social y política. Caracas es una ciudad imposible para el que la debe padecer. Muchos de mis amigos son del interior del país y durante su época universitaria, vivieron en la capital del país porque su oportunidad fue aquí. Pero ya no. Unos se fueron del país y en este caso particular, también toca retornar a la ciudad de origen. Él, el amigo más bonito que he cosechado, vive en una Isla rodeada de agua y aunque cualquiera diría que "tampoco es que se fue lejos", no ha sido fácil cubrir el horario after office para descubrir lugares donde comer, tomar una cerveza o caminar, solamente, porque lo necesitábamos, porque el uno tiene la respuesta que el otro no ve. Sí, así funcionamos. Mi poder de géminis tiene un amor al mar que nos diferencia entre muchas otras que nos unen. Él nació hablando rapidito pero relajao y los Periné narran en Marinero Wawani a un personaje que él podría interpretar sin esfuerzo. Él estará feliz siempre que el mar esté cerca.
El ejercicio de hallar estas canciones es un momento de luz. No es para nada apresurado, más bien surge de un proceso de reflexión, de esperar qué es lo próximo por aprender. En este caso, de esperar a que la calma llegara para que pudiese haber comprensión. Por eso, el primer proceso al que tuve que enfrentarme este año fue el último de esta serie por encontrarle significado. Todo comenzó cuando mi querida amiga, la pequeña gigante, se fue del país. Era uno de esos tiempos de cambios para todos y entré en negación cuando supe que se iría. No fui el mejor apoyo -no soy sabia 24/7, uno debe dar descansos para que brille la ignorancia-. Sin embargo, la Caja de Música se abrió para dejar sonar "Mi Libertad".
Ya habían pasado unos cuantos meses de que la pequeña gigante estaba residente en el vecino país y escuché a Madame Periné cantando como si mi amiga se cantara a sí misma. Le compartí su canción y fui, esta vez, la amiga que pasa el link deliberadamente. Entonces entendí que si las canciones no son de nadie al menos el tiempo que estén con uno sirven de buen arrullo.
En este mundo de masas en el que vivimos, ya alguien vivió algo similar a ti y le contó su historia a otro para que escribiera una canción, o lo tocó una musa y la escribió sobre sí mismo. Para estos momentos -los que me aquejaron-, existen listas infinitas en las que nos unimos universalmente meciéndonos de lado a lado con un trago de ron en la mano, les llamamos: "playlist de despecho", "las cortavenas", "10 canciones para olvidarlo definitivamente" pero ninguna logró lo que hizo Monsieur Periné: reunir historias afines a mi en una linda Caja de Música.
Monsieur Periné es un grupo de músicos colombianos que interpretan sus letras en castellano y francés. Suenan liderados por una Madame, Catalina García, que las canta todas y los instrumentos están a cargo de unos guapos: Santiago Prieto - Cuerdas Varias, Nicolás Junca- Guitarra, Miguel Guerra- Percusión, Adinda Meertins- Contrabajo y Alejandro Giuliani- Batería.
Hoy comparto estas canciones que sellaron las reflexiones de tres hechos posdatados que me dolieron un montón y mi momento reflexivo consecuente. Que le sirva a otro como me sirvieron a mi, salvando que, como dicen por ahí, "las canciones no son de nadie", pero también que: uno cuando está triste escucha verdaderamente las letras de las canciones.
I
Sin orden específico, como cuando se nombran las semifinalistas del Miss Venezuela, la primera canción que me dio Caja de Música fue "Nuestra Canción". Se los digo a ustedes y a él: para comprender que esta canción debía ser para nosotros fui una montaña rusa emocional. Pasé por todos las canciones que tuviesen la conjugación del verbo llorar en ellas (léase: Llorarás, del gran Oscar D'Leon, infaltable, por supuesto). Monsieur Periné también tiene una canción de nombre "Lloré" en este disco -no es mentira que este disco es perfecto. Es como el kit de primeros auxilios que incluye curitas de todos los tamaños-, canción que servirá de precipicio antes de la canción perfecta. También escribí muchísimo pero no publiqué. Quizás porque no estaba lista pero sin duda, sabía donde debía estar escrito todo lo que pasaba por mi mente: una libreta tejida con la figura de Frida Kahlo que recibí en mi cumpleaños 26.
La experiencia la sellé con "Nuestra Canción". Esta pieza tiene la gracia de enumerar las razones por las que me enamoré y por las que dejé ir a tiempo. Esta fue mi solución para el dolor : )
II
El meta tema de esta publicación es la situación país: económica, social y política. Caracas es una ciudad imposible para el que la debe padecer. Muchos de mis amigos son del interior del país y durante su época universitaria, vivieron en la capital del país porque su oportunidad fue aquí. Pero ya no. Unos se fueron del país y en este caso particular, también toca retornar a la ciudad de origen. Él, el amigo más bonito que he cosechado, vive en una Isla rodeada de agua y aunque cualquiera diría que "tampoco es que se fue lejos", no ha sido fácil cubrir el horario after office para descubrir lugares donde comer, tomar una cerveza o caminar, solamente, porque lo necesitábamos, porque el uno tiene la respuesta que el otro no ve. Sí, así funcionamos. Mi poder de géminis tiene un amor al mar que nos diferencia entre muchas otras que nos unen. Él nació hablando rapidito pero relajao y los Periné narran en Marinero Wawani a un personaje que él podría interpretar sin esfuerzo. Él estará feliz siempre que el mar esté cerca.
III
El ejercicio de hallar estas canciones es un momento de luz. No es para nada apresurado, más bien surge de un proceso de reflexión, de esperar qué es lo próximo por aprender. En este caso, de esperar a que la calma llegara para que pudiese haber comprensión. Por eso, el primer proceso al que tuve que enfrentarme este año fue el último de esta serie por encontrarle significado. Todo comenzó cuando mi querida amiga, la pequeña gigante, se fue del país. Era uno de esos tiempos de cambios para todos y entré en negación cuando supe que se iría. No fui el mejor apoyo -no soy sabia 24/7, uno debe dar descansos para que brille la ignorancia-. Sin embargo, la Caja de Música se abrió para dejar sonar "Mi Libertad".
Ya habían pasado unos cuantos meses de que la pequeña gigante estaba residente en el vecino país y escuché a Madame Periné cantando como si mi amiga se cantara a sí misma. Le compartí su canción y fui, esta vez, la amiga que pasa el link deliberadamente. Entonces entendí que si las canciones no son de nadie al menos el tiempo que estén con uno sirven de buen arrullo.
Comentarios
Publicar un comentario