Algunos han definido a Caracas a través de sus sitios impelables para comer en
ella. Otros, a través de su arquitectura. Recientemente, como ya de jocoso
pasó a molesto, a través de nuestro cheverismo que nos hace más iguales de lo pensado.
Hoy, comparto que para mi, entre las particularidades de Caracas, están sus sonidos. Muchos de ellos se logran percibir bien entrada la noche, muy temprano en la mañana o los fines de semana, en momentos en los que el caraqueño sale del corneteo, las colas o de las instrucciones del Metro y sus retrasos.
Hoy, comparto que para mi, entre las particularidades de Caracas, están sus sonidos. Muchos de ellos se logran percibir bien entrada la noche, muy temprano en la mañana o los fines de semana, en momentos en los que el caraqueño sale del corneteo, las colas o de las instrucciones del Metro y sus retrasos.
A continuación, comparto mi primera lista de los Sonidos de Caracas:
1. Las campanas de la Catedral de Caracas. Especialmente, aquellas que dan el inicio a un nuevo día y se escuchan cercanas cuando el Centro de la ciudad está en silencio.
2. El agua en la fuente de Plaza Venezuela. Entre las 10 y 11am, siempre que pases caminando con calma -cosa que no caracteriza al caraqueño-. En la noche, el atractivo del sonido se lo roban los colores que la cubren.
3. El grito de una madre en la sala de un hospital. Es uno de esos madrugonazos que no quisiera escuchar más. Lo viví una vez y es más común de lo que creemos.
4. Los tiros en La Pastora. Representativo según su localidad por lo que puede cambiar "La Pastora" por su barriada más cercana.
5. La brisa en la vegetación de PDVSA La Estancia. Un respiro que puedes tomar, literalmente, entre las 8am a 5pm o de 9am a 6pm, según tu horario de prisionero si estás por Altamira.
6. El movimiento de las palmeras en el Parque del Este. En el espacio detrás de la concha acústica, puedes acostarte, relajarte y cerrar los ojos para percibirlo.
7. La musicalización de la Plaza Bolívar. Sea Billos, Ilan Chester o las alocuciones del mismísimo, tener un soundtrack para recorrer el Centro de Caracas enerva la experiencia.
8. Las guacharacas en El Marqués. Si vives por la zona, llegan a tu ventana para dar los buenos días.
9. Las Guacamayas en Bello Monte, Santa Monica y Los Chaguaramos. Destacan en el cielo de esta ciudad, cuando vuelan en las cercanías del Estadio Olímpico. Dan los anuncios de un domingo de juego antes de los cantos de la Barra CFC.
10. ¡Aguaaaaaaa! Cuando los policías empezaron a recoger a los buhoneros en el Centro, el primer vendedor informal que visualizara uniformados se transformaba en una alarma ambulante para avisar el éxodo.
Como
narro sobre Caracas, no todos los sonidos son chéveres. Una ciudad que durante
mucho tiempo estuvo representada por un león (y lo sigue estando en su nombre
aunque lo hayan quitado del Escudo), no puede ser mansa. Ese rugir esta latente
a veces a modo de clemencia, de fiera herida; otras veces como un rugido que
asusta y en los lugares donde se cuela la calma, como un ronroneo de
cachorro. Siempre está, solo que algunos, simplemente, se hacen los locos para no escuchar o lo hacen selectivamente.
Alguna vez, Caracas fue amable. Que lo diga Piero.
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