Blogyouber, la zona de confort y yo, megazord

Hay un momento en la que la zona de confort se pudre y huele feito. Es la misma zona de confort la que te saca de ella. Imagino lo hace porque somos seres complejos y no encajamos en ella. Y sí, estoy diciendo que la zona de confort me saca de ella porque me proyecto en las dos primeras líneas para que al lector le sea más fácil identificarse. Pero no los subestimo. Como no sé quién me leerá entonces escribo versión todo público. Osea, tampoco es cómo si me leyeran miles. Es más para ustedes dos dígitos y a veces tres, integrado por un digito de seres queridos.

No encajo en la zona de confort y eso es lo que hace que la teoría del Plot Twist como estrategia de vida, de Ter, sea validado por mi vida de forma experimental. Parece que esa zona de confort es la que te arrulle cuando eres cachorro pero que luego, te pone en duelo con Scar por el reino que va más allá de lo que ves. Figurativamente, la zona de confort es la que te echa a los leones pero literalmente, quise usar al Rey Leon para explicarlo. En mi caso, la zona de confort es una maña que adopté de alguien y salgo de ella cuando hay una transición no-maña en la que soy yo misma y ya luego viene otra maña porque soy un Megazord de mañas. Así, salgo de una zona de confort, me tomo un tiempo para ser yo fuera de ella pero sin ser tan yo como se encontró Beyonce y ya luego, practico una maña nueva y así. Soy, en suma, poco material propio y un exceso de chistes del repertorio de otras personas. Como tú (:

Tú puedes ser ese que es y hace lo mismo que yo en esa parte de tu vida o tú, humorista de 25-35 años que se cree irreverente porque es niche, habla honesto odiando su vida y que piensa que hay que reconocerle lo que significa para sí mismo compartir eso con el mundo. Como si a todos le interesara lo que piensa y sí, la verdad es que les interesa porque sobre eso se sostiene la dinámica de las redes sociales y las mantiene vivas a pesar de que algún gerente de marca en pleno inicio de octubre de 2017, recién se entera que existen historias en Instagram, Facebook y WhatsApp y que así su marca podrá llegar a más personas utilizando un humorista de 25-35 años que sea irreverente y los mencione en sus historias.

Mismo ahora, estoy escribiendo con una nueva técnica de no separar los incisos del texto sino hacerlos parte de la narración para que el lector perciba que le estoy hablando como hace un Youtuber. A ver, se supone que soy blogger y tiene sentido que haga esto de expresar mi postura de algo usando este medio porque la gente espera leer algo que yo pienso. Todas las plataformas que sirven de medio para los generadores de contenido propio son hijas del mismo padre y nacieron para te expreses en ellas en distintos formatos. Lo que quiero compartir es que postulo que esta forma debe llamarse Blogyouber porque escribo en el blog con técnica de expresión youtuber. Sí, mind blowing como el que acabo de tener pensando que Somajo no fue un buen nick name para mi relación anterior-anterior porque dejaba en evidencia que yo estaba más presente en la relación que él.

Una prueba de que soy un Megazord de mañas es que como soy una gente que tiene habilidad para escribir pero no necesariamente significa que tenga estilo propio entonces, mi escritura se convierte en simular a quien me pille a seguir o a alguien a través de quien me redescubra en su forma de expresarse. Y a todas estas, me parece muy normal esto porque apenas tengo 28 años y me faltan muchas cosas por experimentar para poder seguir filtrando hábitos y ser una tipa con guita-billullo dentro de unos años por haber descubierto y sacado provecho a una buena práctica entre tanto que practicó. Pero este párrafo no puede terminar sin dar ejemplos: Un tiempo escribí como Toto Aguerrevere porque era funny cool. Hector Torres, también. Luego estuve medio pasional por los videoblogs de Magali Tajes y ahora está Ter que es yotuber y verla me llevo a esto. Por qué no escribir, no solo como hablo sino también con todos los pensamientos que vienen a la vez y me han hecho esclava de mi verborrea relativista. Joanna Hausmann presente, obviously.

En el hablar se me pega la forma de habla de quien frecuente más. No solo en habla, en gesticulaciones too. Me rendí en querer hacer material propio de mi forma de hablar, aunque mis amigos dicen que yo tengo una forma particular, el día que REACCIONÉ y supe inicio las conversaciones como Lilian: Un "¡Hola! ¿Cómo estás?" segura de mi misma como si dependiera de lo apretado de mi trensa o lo tenso del nudo de mis botas. También digo niñitas pero mal. Mal significa que es mucho excesivamente de algo.

Si la zona de confort fuera un closet yo sería Sullivan, Boo y Mike en la escena de la persecución y el Pejelagarto de tanto que salgo de uno, escapo y me meto en otro. Si cada mundo creado por uno mismo, nosotros y el otro es una zona de confort entonces salir de ella y enfrentar los miedos es lo que debe ser y por ende, terminarás quebrando una y otra vez las reglas de Dua Lipa, ¿no? Porque las reglas se hicieron para romperse, los miedos para enfrentarse y la zona de confort para salir de ella... sí, y los crocs para la comodidad pero a mi me incomoda ver a alguien con un par puestos caminando por allí. El Alto Palermo los discrimina en sus escaleras mecánicas porque no está hábil para subir en crocs entonces dime tú por qué yo no lo haría.

Llevo 2017 entero con el último semestre de 2016 saliendo de la zona de confort con énfasis y consciencia plena. Luego de un año, si se me canta inventar el término "Blogyouber" lo hago y pienso a la vez que caí en lo típico del que pelea solo porque nadie está retando mi última creación. A la vez, prefiero publicar primero y luego googlear si alguien acuñó ese término antes como me ha pasado varias veces en mi vida en la que creo que tengo una idea súper original y no, capaz fue algo grabado en mi subconciente. También, puede pasar que sí es mi invención propia como ocurrió en este momento pero como pensamos en masa y para nada mis ideas son únicas, otro habría tenido la misma idea que yo pero la publicó antes porque no es verborréico como yo y supo saber cuándo triunfar.

Mi zona de confort no solo está podrida ahora, que para más, evolucionó en abono. Osea, que mi zona de confort no es causa y efecto, es nada se pierde todo se transforma. Mi zona de confort es judía y se llama Barbra Streisand. Y para quien no entienda por qué y me esté haciendo cuestionarlo para explicarlo es porque no entiende la cantidad de referencias de creaciones judías en este texto, incluyendo a la autora.

No me pude resistir beacause anxiety: Google dice que nadie ha usado el término Blogyouber y que si será que yo buscaba el blog de Uber y no, rey Google, yo conduzco mi propio destino

akjslkajslkas

también está bueno hacer espacios como si fuera chat. Fuera Chatblogyouber. Y sí, también lo hago pero en otras plataformas. Por cierto, "está bueno" es mi suplente actual del "está bien" que usé toda mi vida porque en la ciudad donde vivo hay modismos muy invasivos en mi habla y lo digo así como si no hubiera escrito todo un texto para explicar lo influenciable que soy. Pero bueno, voy a Instagram a chequear las historias de algún humorista irreverente y detener esto para salir a triunfar.

Nota: Ahora sí esto es un diario personal público.

Este video fue el que me inspiró a escribir. Gracias, Drea, por compartirlo.

Comentarios

  1. Super....soy un gerente de marca desorientado de la vida por que no entendí nada o casi nada de lo que escribiste, es preocupante como uno pasa a ser un analfabeta funcional en esta era de la conectividad

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    1. jajajaja no eres tú, soy yo. Todos los saltos en el texto es como funciona mi mente. Lo bueno es que las referencias son googleables y resuelven el dilema.

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